viernes 4 de septiembre de 2009

La OTAN mata a más de noventa personas al bombardear un convoy de combustible robado


Según los medios de comunicación Afganos han muerto hoy varias decenas de civiles en la localidad de Angorbagh, en la región de Kunduz, tras un bombardeo de la OTAN que pretendían eliminar dos camiones cisterna cargados de combustible, supuestamente robados por los talibanes.

Según la versión de la policía afgana, posteriormente, el camión ha quedado atrapado en el barro del lecho de un río y ha sido entonces cuando habitantes de la zona se han congregado, junto a los talibanes, para conseguir gasolina. En ese momento han caído las bombas de la OTAN. Varios portavoces de la región han cifrado en 90 los muertos. Por otro lado el portavoz del gobierno provincial declaró que "La mayor parte son talibanes y un pequeño número son civiles, entre ellos niños".

La misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), reconoció posteriormente que había "recibido información de que hay civiles muertos y heridos y lo investigará". Hasta la ONU ha pedido que se investigue. El secretario general de la ONU, Anders Fogh Rasmussen, ha dicho desde Bruselas que "aún no está claro" si hay civiles entre las víctimas y ha una investigación sobre el incidente, para la que ha enviado un equipo encabezado por un almirante, informa EFE.

Familiares de las víctimas se han congregado durante el día en el Hospital central de Kunduz, donde se ha trasladado a algunos de los heridos. Alguno culpaba tanto a los talibanes como a la OTAN de la desgracia. Un médico ha declarado a Reuters que sólo le han llegado heridos porque los cadáveres estaban demasiado carbonizados como para poder llevarlos a la morgue.

De confirmarse un elevado número de víctimas civiles, podría aumentar la crisis de confianza de los ciudadanos afganos en las tropas internacionales, señalada ya esta semana por el máximo responsable de las tropas internacionales en Afganistán, el general estadounidense Stanley McChrystal, en un informe en el que pide una revisión de la estrategia aliada en el país, entre otras cosas, para encaminarla más hacia la protección de los afganos y menos hacia la caza del talibán.